viernes, 26 de mayo de 2017

NUESTRO DEBER HISTÓRICO ES DESTRUIR EL FASCISMO
Leonardo Gustavo Ruiz Tirado
Ya no son la manera de hablar que tenía y tiene, ni las cosas de fondo que decía el Comandante Invencible para que todo se entendiera lo más claro posible lo que los molesta.
Ya no es el uniforme militar, ni el de béisbol, ni los chores de la foto cargando al nieto en una carretilla.
Ya no es la prédica contra la podredumbre de las élites parásitas o celestinas, robavotos, mataactas, vendepatria, cuantohaypaeso, etc..
Ya no es la verruga lo feo, ni la boina roja, ni la risita ji ji ji cuando se derretía con un niño.
Ya no son los videos, las películas, las fotos con millones de venezolanos y venezolanas conversando en la avenida Bolívar, ni aquella descomunal concentración de las nueve avenidas bajo el cordonazo de San Francisco lo que los irrita y les saca la piedra.
Ya no son el millón y medio largo de viviendas, ni los más de cien millones de libros, ni Barrio Adentro, ni la Constitución más democrática del mundo (la CRBV), ni las Universidades para el pueblo que antes no estudiaba, ni la infinidad de leyes para mejorar las condiciones de vida y la dignidad del barrio, del campo, del común de la gente.
Ya no es que haya puesto a PDVSA al servicio de una Revolución Bolivariana que ha incluido a millones, dentro de los que están muchos que antes votaban por ad-copey-mas-causar y sus excrecencias o clones fascistas pj-vp y cia..
No no no. No son esas cosas nada más.
Tampoco es la declaratoria antiimperialista que siempre creyeron era eso, una mera declaración, ni que fuéramos -como somos- uno de los Estados líderes de la multipolaridad, una referencia de dignidad frente a todo el mundo con acuerdos y apoyo precisamente de las potencias no imperialistas y de todos los movimientos sociales del mundo.
No. Tampoco es por eso.
¿Por qué será que la derecha y sus adláteres y sus maniquíes tarifados llegan al grado de criminalidad antichavista de quemar gente morena o que por équis razón les huela a Chávez o a pobre? ¿Por qué será que incendian hospitales y autobuses con gente adentro? ¿Por qué será que ponen niñitos a robar y a agredir ciudadanos y les pagan con un sanduche?
Para mí, es porque la inoculación fascista (con su falsificación absoluta de la realidad real) ha envenenado a un grado tal al organismo venezolano, ya no sólo a profesionales universitarios media clase ni a sifrinos, que hace falta un bombardeo de anticuerpos pacíficos, pero que sean dados como arma y sustento y alimento y oxígeno con gran energía y decisión, y con abundancia, y con acompañamiento de la fuerza aquella que Chávez decía que caracterizaba a la condición pacífica, pero no desarmada de la Revolución Bolivariana.
Porque a los fascistas, estoy más que seguro, no habrá nada que los satisfaga, ninguna propuesta de nada, si es de diálogo menos, y si es de amor, mucho menos.
Con el fascismo que la MUD ha desatado en ciertos grupos de la población venezolana no se puede dialogar ni negociar ni nada. Los entrenaron muy bien en Estados Unidos, Colombia e Israel para cumplir el rol de envenenadores de cerebros y voluntades.
El pueblo armado (o sea la FANB y la Milicia Bolivariana), el pueblo constituyente, el pueblo que sueña y trabaja, tiene el deber histórico de destruir al fascismo.
Y si hay que hacer un esfuerzo grandioso para destruir al fascismo, lo haremos.
¿No somo un pueblo heroico, pues? ¿O es que ya no somos el pueblo de Libertadores que expulsó al otrora imperio más poderoso del planeta?

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