sábado, 29 de abril de 2017

NICOLAS, TAREK, SUS HIJOS Y MIGUEL MARQUEZ
por FEDERICO RUIZ T.
No sé por qué, de pronto, entre dormido y despierto, recordé que había algo pendiente entre la realidad y yo y no sabía qué era, y quizás aún no lo sepa con certeza
(quién sabe algo con certeza hoy en este país, 

además de que nos quieren joder por todos lados,
en cada esquina, en las bodegas y en los bares;
que si la OEA se dejó de mariqueras y nosotros también con ella;
que el imperio intensifica el asedio contra nuestro paìs;
que si las bolsas de los Claps -y las cajas- aumentaron de precios y de carbohidratos;
que si Mayako quiere que le pongan una película de su gusto;
que si mi hermano tiene "culebrilla" y los medicamentos brillan por su ausencia en las farmacias que ahora venden pepitonas y se dedican a una práctica novedosa de dar "avances" de dinero y no venden antihipertensivos y condones, productos que en algunos casos se dan la mano;

que si Tulio Hernández (que no es familia de Mayako) es un "materista", asesino y fascista confeso;
que si el kilate de café cuestra 7 mil bolos en las tienditas de artesanos de Bellas Artes; que si el billete de 100 todavía existe; que si las Reservas Internacionales van palo abajo;
que al diputado Guevara le gusta el Machiche;
que hay gente molesta (de la oposición) porque Dudamel no toma partido por la derecha fascista sino que llama a la paz;
que si Ana María Oviedo Palomares no se pondrá nunca un liquiliki; que si Farruco publicó un libro sobre la vida de Maneiro;
que si El Perro y la Rana tiene una deuda inmensa con autores de libros aún sin arte ni finales;
que si la gente ahora va a las marchas pendientes de los botellazos congelados del sociólogo Hernández;
que hay muertos, que hay heridos, civiles y militares; pronunciamientos de todo tipo, desde la Fiscal Luisa Ortega hasta Nacho; en fin)
A medida que escribo esta sarta de pendejadas recordé el asunto pendiente:
buscar en un libro de Miguel Márquez un poema que se llama "Sin guevonadas",
y ni siquiera es el libro, es el poema, que es largo y laxa a cualquiera de una inesperada frivolidad,
de esas que se contagian oyendo la radio o algunas conversas "importantísimas" sobre los dimes y diretes de los hijos de mi amigo el poeta Takek y el Presidente Maduro. Unas cartas. Uno en contra, otro a favor. No sé quién de los dos chamos está en una o en otra corriente.
Me importa más la cola que debo hacer en el Banco de Venezuela para cobrar mi Pensión.
Ya sé: ni siquiera es el poema, es un verso que dice
"el taxista malhumorado quiere chocar contra todo lo que se mueva".
Gracias Miguel, gracias por esa cosa pendiente que està en tu libro pero tambièn entre la bruma del sueño y el despertar.
Gracias por ese libro Creyones sobre el Asfalto (Diario de poeta)


No hay comentarios:

Constitución y unidad nacional     Luis Britto García       1. Quien conozca las más elementales nociones sob...