lunes, 20 de junio de 2016

Juan Carlos Parisca: 

Las paradojas de Pérez Jiménez

Juan Carlos Parisca Pérez
Recientemente, cuando dictaba una conferencia del programa de Ediceo, la Escuela de Defensa Integral Eliecer Otaiza, haciendo un recuento de las agresiones del imperialismo contra Venezuela, mencioné al general Marcos Pérez Jiménez y pregunté a una audiencia de 54 jóvenes, quién había sido Pérez Jiménez. Para mi sorpresa, nadie supo responder correctamente. Me vi obligado a explicar quién fue y a hacer un breve recuento de su paso por la política y el poder en Venezuela.
Su historia política estuvo llena de paradojas. Llega al poder el 18 de octubre de 1945, en alianza con Acción Democrática, con la Revolución de Octubre, cuando el gobierno del general Isaías Medina Angarita es derrocado por una alianza de civiles y militares. Alianza que se rompe el 24 de noviembre de 1948, cuando los militares deciden apartar a los civiles del poder. Lideriza la revuelta de los militares contra el Presidente Rómulo Gallegos, pero tiene que dejar en la Presidencia a Carlos Delgado Chalbaud, militar caraqueño, que había sido protegido por Gallegos, quien lo había designado Ministro de la Defensa. Delgado muere asesinado en extrañas circunstancias y al final de un proceso muy complejo, Pérez Jiménez resulta Presidente de la República en 1952.
Alumno brillante en la Academia Militar, donde siempre obtuvo el primer puesto de su promoción, se rodeó de políticos mediocres que lo indujeron a tomar caminos que lo llevaron a costosas derrotas, como en las elecciones de 1952, cuando se presenta con el Frente Electoral Independiente FEI. Pierde el proceso electoral y arrebata el poder a los ganadores, una coalición encabezada por el partido URD, a quienes expulsa del país. Con los partidos ilegalizados o en el exilio, el 17 de abril de 1953 Pérez Jiménez es proclamado Presidente para el período 1953-1958. Estuvo libre para gobernar en relativa calma, hasta el fin del período en diciembre de 1957, cuando para evitarse una nueva derrota electoral se decide por el Plebiscito, proceso muy impopular, donde no hay sino un solo candidato.
Paradójica es también su relación con Estados Unidos. Recibe la “Legion of Merit” en Caracas el 13 de febrero de 1954, por parte del embajador de ese país, Fletcher Warren. La condecoración más alta otorgada a personalidades extranjeras. Pero años después el gobierno del mismo país lo expulsa de su territorio y lo entrega al gobierno venezolano para ser juzgado por peculado.
Tiene que huir del país la madrugada del 23 de enero de 1958. Se va a Santo Domingo pasando después a Estados Unidos, donde gobernaba el Presidente John Kennedy, quién trataba de ganarse el apoyo latinoamericano y accede a apresar a Pérez Jiménez y extraditarlo a Venezuela para ser juzgado por peculado.
En 1968 se presenta a elecciones en la plancha de la Cruzada Cívica Nacionalista, CCN y logra ser electo senador. Sin embargo la Corte Suprema de Justicia anula esta elección. En 1973 la CCN logra postularlo para la Presidencia de la República. Sin embargo, representantes de los partidos hicieron aprobar en el Congreso Nacional una enmienda para inhabilitarlo, mediante una aplicación retroactiva de la norma que impedía la elección a cargos públicos a personas con sentencia firme de más de 3 años.
 Siempre gastronomía criolla
La Asadura de Chivo y la Chanfaina. La asadura es el conjunto de las vísceras del chivo: hígado, riñones, pulmones, corazón. El chivo es uno de los componentes fundamentales de la gastronomía venezolana. La Chanfaina es un plato popular ancestral que data del tiempo de la dominación mora de la península ibérica o de antes. El propio nombre del plato significa “sinfonía” en árabe. Ya lo menciona El Quijote, como plato que come en una de sus correrías cuando comparte la cena con unos pastores.
Ingredientes
Un kilo de asadura de chivo bien lavada. Una cebolla rallada. Una cucharadita de comino. Una ramita de orégano fresco. Tres cucharadas de aceite. Dos cucharaditas de onoto. Dos cebollas medianas cortadas en cuadritos. Tres ramas de cebollín cortadas en rodajas. Una hoja de laurel. Cinco dientes de ajo finamente cortados. Diez ajíes dulces cortados finamente. Sal y pimienta negra recién molida. Dos tazas de vino blanco.
Preparación:
Corte todas las presas de la asadura en trocitos pequeños, del orden de un centímetro cada uno. Ponga a freír la asadura en un caldero muy caliente. Corte finamente todos los componentes del sofrito, cebolla, ajo, ají dulce, célery, ajoporro y pimentón y póngalos a freír aparte. Agregue el laurel, el onoto y el orégano.
Cuando el sofrito comience a dorar agréguele la asadura y el vino y remueva continuamente. Mantenga el proceso de fritura por dos horas removiendo continuamente. Ponga sal y pimienta negra al gusto.

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