miércoles, 21 de noviembre de 2018

No al olvido. Linea de memoria histórica. Breve relación de la destrucción de las Indias. Desgarrador relato Fray bartolome de las Casas.
"Entraban en los pueblos, ni dejaban niños ni viejos, ni mujeres preñadas ni paridas que no desbarrigaran y hacían pedazos, como si dieran en unos corderos metidos en sus apriscos. Hacían apuestas sobre quien de una cuchillada abría al hombre por medio, o le cortaba la cabeza de un piquete, o le descubría las entrañas. Tomaban las criaturas de las tetas de las madres por las piernas, y daban de cabeza con ellas en las peñas. Otros daban con ellos en ríos por las espaldas, riendo y burlando, y cayendo en el agua decían: “bullís, cuerpo de tal”; otras criaturas metían a espada con las madres juntamente. y todos cuantos delante de si hallaban. Hacían unas horcas largas, que juntansen con los pies a la tierra, y de trece en trece, a honor y reverencia de Nuestro Redemptor y de los doce apóstoles, poniéndoles leña y fuego los quemaban vivos. Otros, y todos los que querían tomar a vida, cortábanles ambas manos y dellas llevaban colgando, y decíanles: “Andad con cartas”, conviene a saber, llevad las nuevas a las gentes que estaban huídas por los montes. Comúnmente mataban a los señores y nobles desta manera: que hacían unas parrillas de varas cobre horquetas y atábanlos en ellas y poníanlespor debajo fuego manso, para que poco a poco, dando alaridos en aquellos tormentos, desesperados, se les salían las animas.
Una vez vide que, teniendo en las parrillas quemándose cuatro o cinco principales y señores, y porque daban muy grandes gritos y daban pena al capitán o les impedía el sueño, mando que los ahogasen; y el alguacil que era peor que verdugo, que los quemaba y se como se llamaba y aun sus parientes conocí en Sevilla, no quiso ahogallos para que no sonasen, y atizóles el juego hasta que se asaron despacio como él quería. Yo vide todas las cosas arriba dichas y muchas otras infinitas...”
Brevísima relacion de la destruccion de las Indias
Fray Bartolomé de las Casas. Cátedra. Decimotercera edición. Madrid: 2003. Pág. 81-83

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