miércoles, 24 de diciembre de 2014

Multitudinaria protesta en Perú
contra el Régimen Laboral Juvenil aprobado por el Gobierno

La policía reprimió violentamente a los manifestantes





Cuando Ollanta Humala promulgó la ley 30288 (o "ley pulpín", o Régimen Laboral Juvenil), debe haber sabido el revuelo que se armaría. Cualquiera que haya ido alguna vez a una manifestación sabe que la gran mayoría de asistentes tiene entre 18 y 24 años –el rango de edad al que afecta la ley–, a no ser que se trate de los Fonavistas. 

Y es que en eso consiste la juventud, a veces: en salir a la calle, en hacer pancartas, en estar juntos y sentir que lo que haces es justo. No solo justo, sino necesario. El Régimen Laboral Juvenil, con la excusa de evitar la informalidad de los jóvenes en el trabajo, legaliza la mezquindad de la empresa privada. Y es la mezquindad lo que no podemos, lo que no queremos entender.

La marcha de ayer, 18 de diciembre, fue multitudinaria en el momento de la concentración. También fue breve, y después de las primeras escaramuzas se dispersó en distintos frentes. Algunos se fueron a Miraflores. Los más barristas se quedaron en Piérola, a pelearse con la policía. Los más políticos se fueron al Ministerio de Trabajo.

Todos, sin embargo, lo hicieron con la misma disposición: este abuso no pasará. La defensa de los derechos es un deber y una necesidad, y, francamente, ya basta. Si algo queda claro de la experiencia de ayer, es que la resistencia a esta norma es seria y es dura, y que continuará.

¿QUÉ DICE LA NORMA?

Según la iniciativa del Ejecutivo, los jóvenes no tendrán goce de los beneficios laborales de la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS), gratificaciones, seguro de vida, y seguro complementario de trabajo de riesgo.

Asimismo, se determina que tendrán solo 15 días de vacaciones y también derecho a media subvención cada seis meses. No obstante, no podrán laborar más de tres años dentro en la misma empresa.

Este régimen especial, que solo va a durar 5 años, está dirigido a todas las empresas, sin importar su tamaño, el sector al que pertenece o la actividad económica que desarrolla.

Aquí, algunas fotografías de lo que vimos y vivimos.











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