domingo, 6 de octubre de 2019

TODO LO QUE TIENE QUE SABER SOBRE EL PETRO Y LA NUEVA ARQUITECTURA 
MONETARIA EN VENEZUELA
 
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, vuelve a poner en la agenda mediática el debate sobre el petro. Anunció, durante el encuentro de la Comisión intergubernamental de Alto Nivel Rusia-Venezuela, que en las “próximas horas” tomaría medidas para proteger el salario de los venezolanos.
Además, dio cuenta que ya la criptomoneda se está usando en transacciones internacionales, en especial para la compra de los alimentos que sirven para el Programa de Abastecimiento de Alimentos, conocido como CLAP.
Mientras esto ocurre, un vistazo por la mayoría de los portales de información a nivel mundial deja en claro que existe una intencionalidad de imponer una matriz negativa en torno a la criptomoneda venezolana. Aducen “falta de confianza” y “mecanismos poco transparentes”.
Hace algunos días, por ejemplo, el portal informativo Bloomberg publicó que, según fuentes del Banco Central de Venezuela “que prefirieron no identificarse”, se estaría estudiando la posibilidad de usar criptomonedas como bitcóin y Ethereum para pagar a proveedores de la compañía estatal petrolera PDVSA, además de usar dichas monedas digitales como “reservas internacionales”.
Víctor Theoktisto, PhD en ciencias de la computación y profesor titular de la Universidad Simón Bolívar, en diálogo con Sputnik afirma al respecto: “La noticia de Bloomberg es un caliche o refrito que se quiere presentar como algo nocivo. Ya el año pasado, el Gobierno de Nicolás Maduro había anunciado que en la venta inicial de petros se aceptaron pagos en bitcóin, ether y litecoin. No mencionan que el BCV tiene asignado como ‘otros activos’ un campo petrolero con reservas certificadas de 30.000 millones de barriles, o sea, 180.000 millones de dólares”.
Para el analista, “es difícil responder a piezas de ataque disfrazadas de información provenientes de medios financieros estadounidenses, todos suscritos al modelo monetarista neoliberal pasado de moda, que solo ha cosechado fracasos y ruina, y que bailan pegado a la política neomonroista estadounidense”.
— ¿Están fundamentadas las dudas o los ataques al petro?
— El petro aparece solo en contados exchanges porque los exchanges principales que hacen transacciones en dólares en EEUU han sido amenazados por el Gobierno de Trump. Es por eso que una medida previsible es que el BCV impulse la creación o se asocie con exchanges fuera de la legislación norteamericana. Los venezolanos en estos momentos son los usuarios que más intensamente están usando criptomonedas para el día a día en el continente.
— ¿Qué debe hacer el Gobierno venezolano para generar confianza?
— Toda criptomoneda nueva gana confianza a través del uso. Hay detalles de implementación del petro que hacen falta hacer públicos para conocimiento y análisis de posibles inversores. La fortaleza del petro no está en duda, porque el Gobierno venezolano garantiza reconocer su valor facial de acuerdo a la promesa del white paper (es decir, su valor no es especulativo, sino que está atado a una cesta de commodities), y a medida que el Estado venezolano la vaya honrando, su reputación y solidez crecerán. Una vez que el uso del petro en la economía, en frecuencia y amplitud, sobrepase el 5% e incluso llegue al 15% de todos los movimientos de valor en la economía, se habrá comprobado que es una divisa fiable, estable y ágil.
— El Gobierno venezolano ha promovido el petro como esquema para liberarse de la dictadura del dólar. Sin embargo, sus resultados han avanzado a una velocidad más lenta que las expectativas creadas. ¿Qué sucede?
— El petro inicialmente estuvo pensado (en su concepción inicial en diciembre de 2018) para funcionar sobre plataformas existentes como Ethereum y luego NEM. Fue inmediatamente atacada por el Gobierno de EEUU y en apenas días la Administración Trump dictó una orden ejecutiva prohibiendo a ciudadanos y empresas hacer transacciones en esa criptomoneda.
Bajo recomendación de expertos locales y extranjeros se decidió entonces implementar una arquitectura blockchain propia para el petro, prácticamente desde cero. Esto lógicamente retrasó todos los servicios que debían montarse a posteriori para su uso. Se arrancó su uso con la Plataforma Patria del Estado Venezolano en noviembre de 2018, pero no fue sino recientemente (julio 2018) que se han conocido los APIs y mecanismos de intercambio que permiten establecer un ecosistema de servicios transados en petros.
Una arquitectura monetaria no ortodoxa
Emilio Hernández, doctor en ciencias de la computación y también profesor de la Universidad Simón Bolívar, se incorpora al análisis para dar cuenta de esos aspectos que pueden lograr la consolidación del petro.
Hace algunas puntualizaciones que sirven como base de análisis. En primera instancia, no recomienda tener reservas internacionales en criptomonedas, que aún pueden considerarse muy volátiles. “Las reservas es mejor tenerlas en oro y divisas estables. Y emitir petros cuando haga falta, como moneda garantizada por el Estado venezolano, que luego se recogen aceptándolos como pago de nuestras exportaciones”, advierte.
En segundo lugar, enfatiza que al analizar la economía venezolana algo queda claro: “No podemos resolver el problema de la devaluación del bolívar con medidas ortodoxas”.
Hernández explica que estás recetas monetarias ortodoxas “se balancean en un péndulo que de un lado tienen al neoliberalismo monetario, como el que tenemos ahora, que es tan extremo que le hemos abierto las puertas a la moneda de nuestros agresores. En el otro lado del péndulo está el control de cambios, como única opción al libre cambio del bolívar por divisas. Las gríngolas de la economía ortodoxa solo ven estas dos estrategias con algunos matices que dan la ilusión de tener más diversidad de opciones. Estas dos estrategias tienen un elemento común, que es la verdadera raíz del problema monetario que sufrimos nosotros y otros países. La raíz es que el sistema monetario mundial se basa en monedas fiduciarias, sin garantía de riqueza que las respalden. Es por eso que proponemos que el petro sea la referencia de valor del bolívar, a un tipo de cambio fijo, una vez establecido su valor en materias primas”.
El dólar en la economía venezolana: la manzana envenenada
A juicio de Víctor Theoktisto, “es inexplicable que el Estado haya dejado que esta perversa anomalía (la dolarización de la economía) parasite el sistema interno de pagos de tal manera que atente contra la circulación de la única moneda de curso legal”, a raíz de la derogación en 2018 de la Ley de ilícitos cambiarios que penaba la circulación de otras monedas. Ahora, “el peso, dólar e incluso polvo (gram) de oro han usurpado su rol y se han convertido en medios de pago, resguardo de valor y ahorro preferidos”, señala.
— ¿Cuáles deben ser las medidas a tomar para que la moneda venezolana no sea vencida por los efectos de esto que el propio presidente Maduro ha llamado economía de guerra?
— Para volver a convertir el bolívar en moneda preferente, deben de tomarse medidas valientes para estabilizar la moneda (y la inflación), que vayan contra el sesgo cognitivo dominante de la escuela monetarista, soporte de todo el esquema neoliberal ortodoxo chicagoano tan de gusto del Banco Mundial y el FMI. Un primer paso sería reformular el Bolívar y verdaderamente anclarlo a una paridad fija con el petro, que siempre se podrá mantener si el Estado y el BCV emiten cuantos petros sean necesarios para la economía, con respaldo correspondiente en un volumen de producción de petróleo, superior los 100 millones de petros inicialmente emitidos.
Una segunda medida sería desincentivar el uso de otras divisas y criptomonedas (distintas al petro) mediante:
-La exigencia de que los pagos en divisas se reflejen en la factura de compra, al cambio oficial establecido, para dejar pistas impositivas.
-Que las casas de cambio realicen sus operaciones de manera inmediata como en el resto del mundo (para cantidades inferiores a 300 dólares o 5 petros), sin la espera de tres días hábiles como ahora.
-Obligación para todas las empresas que reciban pagos en divisas, de vender diariamente el 80% de las mismas al BCV al cambio oficial, tal como lo deben cumplir las casas de cambio.
-Que el pago en divisas o criptoactivos no soberanos (distintos al petro) ocasione un recargo del 10% al 30%, reportado en la factura, de manera de eliminar dispositivamente por encarecimiento el incentivo de pagar en divisas al que recurren los negocios. Si pagar en divisas es una alternativa más cara y fiscalizada, entonces pagar en bolívares resulta de nuevo una opción muy atractiva, incluso para pagar embarques completos de petróleo.
Dos expertos aconsejan
Para ambos analistas no existe estabilización ni fortalecimiento de la economía que no pase por la protección de la moneda de curso legal, pero además por preservar la coherencia entre ideología política y decisiones económicas.
Emilio Hernández explica que el Gobierno bolivariano no debería “implementar políticas contrarias al socialismo, ni siquiera como excepción. Lo primordial es apoyar a la clase asalariada. Hay que aumentar los salarios. Para estabilizar los salarios e irlos incrementando a valores razonables, primero hay que estabilizar el bolívar. El chavismo tiene dos bases fundamentales: socialismo y patriotismo. No podemos abandonar ninguna de estas dos bases o perderemos todo apoyo popular y se perderá la Revolución bolivariana”.
Para Víctor Theoktisto, las repuestas en el área económica deben alejarse del “sesgo cognitivo liberal” y apuntar “a reducir la circulación de otras divisas, e incrementar el rol del petro y del bolívar”, cuyas líneas maestras se encuentran en un documento que han difundido masivamente.
“Allí, podremos encontrar propuestas soberanistas en torno a la política económica enfocadas al apoyo al incremento de la producción, la reducción de la inflación y el pago de salarios apropiados que permitan la recuperación de la economía mediante el impulso al consumo interno mediante la restauración del poder adquisitivo de las masas trabajadoras. Una paridad fija bolívar-petro estabilizaría el bolívar y cortaría la inflación de raíz, tal como se hizo en la migración entre el euro y cada una de las monedas nacionales europeas en 2001 (y que todavía se mantiene). Junto con el libre cambio entre ambas monedas venezolanas; un suministro continuo de petros (siempre mayor que la cantidad de bolívares existentes en la economía necesarios para comprarlos); una ley de uso racional del petro para evitar especulación y fuga de capitales; y medidas para eliminar la circulación de otras divisas en el país bastarían para estabilizar la moneda y convertirla en base de la recuperación económica necesaria para revitalizar el aparato productivo”, concluye.
(Sputnik)

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