viernes, 18 de diciembre de 2020

 

Nicolás Maduro: El 5 de enero se inicia un ciclo de recuperación de la economía




“Debemos llevar nuestra verdad a los medios, las redes, las calles y las paredes”

—¿Para usted el año nuevo 2021 comienza el 5 de enero cuando se posesione la nueva Asamblea Nacional?
—El año 2021, efectivamente, empieza el 5 de enero. Pero no solamente empieza un año: se inicia un ciclo. Un ciclo político, de reconstrucción de la Asamblea Nacional, de su capacidad de acción sobre el país, y un ciclo de recuperación de toda la economía desde adentro, enfrentando el muro que se ha impuesto en relación al bloqueo, a las sanciones, al asedio y a la persecución permanente contra Venezuela. Con la instalación de la nueva Asamblea Nacional tendremos 5 años no sólo para reconstruir y recuperar la institucionalidad y la economía, sino para darle un nuevo rumbo.

—¿Por qué si hemos sido tan eficientes atacando el coronavirus, no lo hemos sido atacando la economía?
—Hemos sido eficientes atacando con armas propias y con capacidad científica la emergencia sanitaria que provocó el coronavirus en el mundo. Fue sorpresiva la llegada de la pandemia y el país ha estado a la altura. Nuestro sistema público de salud demostró que estaba vivo y en capacidad de atender, como se ha hecho, toda la situación. Desde el punto de vista de la economía no ha sido diferente. Hay que pensar solamente cómo hace un país al que desde el 2014 se le cortaron todas las fuentes de financiamiento en el mundo, al que desde 2017 le vienen robando los recursos financieros y el patrimonio productivo, y no conforme con eso desde el 2019 se le impide vender los productos de donde provienen sus ingresos fundamentales como el petróleo y el oro. Hemos pasado 13 meses sin poder ingresar un dólar a nuestras arcas. Eso te habla de que hemos aprendido a hacer mucho, pero mucho, con muy poco o casi nada. Hemos demostrado una gran capacidad de administración y de eficiencia frente al bloqueo y el expolio. Y vamos a seguir. Lo importante en esta nueva etapa es volver a generar los ingresos que el país necesita. Para esto pensamos y diseñamos La Ley Antibloqueo, un instrumento de defensa de nuestras riquezas que permitirá desatar las potencialidades productivas de la nación y con ello alcanzar una mejoría general del cuerpo de la República.

—Un país bloqueado, sancionado, en guerra económica, atacado por Trump, la Unión Europea, la OEA, el Grupo de Lima, Iván Duque, la oposición venezolana, ¿cómo se gobierna?
—Un país asediado, amenazado y agredido de múltiples maneras como el nuestro, se gobierna, en primer lugar, confiando en la gente, confiando en la conciencia del pueblo y creando más conciencia. Hablando siempre con la verdad y administrando bien los recursos, es decir, colocándolos donde deben estar: en función de la gente. La salud pública, la educación gratuita y de calidad, el acceso a la cultura, el derecho a la vivienda digna, la generación y garantía del empleo. Estableciendo, además, los presupuestos que de verdad permitan que la inversión social se mantenga a pesar de las circunstancias. Se gobierna, como es propio de una revolución, con una estrategia enraizada en el poder popular. Siempre digo que sólo el poder popular puede y en nuestro caso ha podido y podrá.

—El presidente Chávez dijo que la comunicación era la “falla tectónica de la revolución”, ¿sigue siendo una falla tectónica?
—Yo creo que en materia comunicacional hemos mejorado. Siempre he dicho que en la batalla mediática debemos llevar nuestra verdad a los medios, las redes, las calles y las paredes. He convocado siempre a la creatividad para llenar de fuerza nuestro mensaje. El problema es la desproporción del ataque que se nos hace en el mundo diariamente. Somos el país más atacado del planeta, las palabras más satanizadas por el algoritmo son: “Maduro”, “Venezuela” “Revolución Bolivariana”. Cada segundo y cada día cientos de noticias falsas se construyen en torno a Venezuela. Hay que ponerse a la altura y estar al tamaño del ataque y responder con la verdad, la verdad cruda, la verdad-verdadera, para decirlo de un modo, para que la capacidad comunicacional de la Revolución Bolivariana pueda llegar a los medios, las redes, las calles y las paredes de todo el mundo. Hemos avanzado, sin lugar a dudas, de lo contrario no estuviéramos donde estamos pero todavía falta mucho por hacer.

—Era tanta la corrupción en la IV República, que Pedro León Zapata dijo: “Hay que democratizar la corrupción”, ¿qué se puede hacer ahora con la corrupción?
—Nosotros contra la corrupción tenemos que, en primer lugar, aprender a verla, a reconocerla, a desnudarla. La corrupción que envenena la moral y la vuelve de doble rasero. La corrupción que contamina la cotidianidad de la gente. Y la gran corrupción: la de los bandidos y pillos que se visten de rojo-rojito y roban y roban y engañan como el tal Rafael Ramírez. Ahí está. ¡Cómo fue capaz de disfrazarse en el discurso, en el vestuario, en el color y pasar con su vocecita agazapada hasta amasar una de las más grandes e indignas fortunas que conozca la historia de la corrupción en este país. A la corrupción hay que enfrentarla y tengo mucha fe y esperanza en que la nueva Asamblea Nacional venga como una hojilla en ese sentido. Pido a la nueva Asamblea Nacional que meta la lupa y me ayude en este tremendo combate contra la corrupción en todas sus expresiones y maneras. Tengo una gran esperanza en que estos años que están por venir vamos a dar un gran combate y vamos a tener buenos resultados.

Roberto Malaver

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