lunes, 3 de agosto de 2020

El Zapatismo y las Otras visiones sobre el poder.
Rafael Pompilio Santeliz

Ejército Zapatista de Liberación Nacional, Flag.svg
Nuestra cultura política es el producto del resultado de un proceso histórico donde la lucha de masas logró importantes victorias contra la oligarquía. En este transcurrir, donde no todo desaparece, lo oligárquico y lo popular se mezclaron en una nueva clase que buscó una política capaz de controlar y dirigir a las masas movilizadas y de construir un Estado en su doble carácter de coalición y de clase. Tanto en el paternalismo de Estado como en el modelo neoliberal prevalece una lógica del poder y del lenguaje basados en la represión-negociación-concesión-convenio, que busca frenar, reencausar, recuperar o anular las manifestaciones políticas autenticas. Otro rasgo sería el mimetismo: la burguesía habla como proletaria, los intermediarios se disfrazan de pueblo, arrebatando banderas y símbolos. Una burocracia que no rompe con el vetusto orden reproduce los vicios colonizando todo proyecto de autonomía. Las consecuencias en los ciudadanos han sido la tendencia a la apatía, el cinismo, el conformismo o una cultura de la sobrevivencia que agarra aunque sea fallo. Son rasgos de una política inmediatista que no levanta horizontes ni cambios profundos. La cultura paternal insiste en ser intermediaria: tienes patria, tienes ejército, tienes protector, pero no autonomía de clase ni autogestión.
Esta cultura del poder establecido ha permeado a políticos, civiles, militares, profesionales, obreros, campesinos y colonos. El poder instrumental educa la conciencia y la voluntad para el orden establecido. Sin visión estratégica de lo por construir, es un constante reacomodo que se complementa con corrupción, pasividad y sumisión. Los vacíos y vicios se han disfrazado de “razones de Estado” produciendo, en muchos casos, la autocensura del luchador social para no ser etiquetado. Esta sería la forma de poder que se está enfrentado desde diferentes periferias paralelas y se expresa en diferentes iniciativas que parten, entre otras cosas, de un Poder Democrático Local, la construcción de una multitud o lo que han dado en llamar Poder Popular, bajo las premisas resemantizadas de militancia, producción y defensa de vanguardias múltiples sembradas en el pueblo consciente.

Para estos movimientos libertarios la iniciativa organizativa es lo importante; no son proyectos acabados. En lo inconcluso lo nuevo está por hacerse. No es tomar el poder, en sus diferentes variantes distractoras, es ejercerlo. El planteamiento principal tiene dos vertientes: una, abrir Otra forma de hacer política, y dos, abrir espacios emancipados, un pueblo legislador, que actúa sobre sus necesidades reales y estratégicas, que hagan posible una verdadera revolución. La metodología que se maneja es crear movimiento, movilización de un pueblo organizado en diferentes niveles de conciencia, movimiento plural, amplio, con objetivos y metas muy concretas de un programa creciente, en constante cambio, diseñado desde la interioridad misma del pueblo. Los puntos de ignición y recomposición serían los cumplimientos de acuerdos con las comunidades, de modo que se vayan obteniendo espacios de participación y espacios de reconocimiento.
Sus criterios societarios están imbricados en lo que han llamado Nueva Cultura Política. Más que hablar de sociedad habla de comunidad. Más que de “unidad” habla de un constante consenso en una diversidad de unidad y lucha. Se trata de ir construyendo otra forma de hacer política y eso tiene que ver con la forma del poder. La apuesta es que se logre construir un movimiento ciudadano lo más amplio posible, dentro de nuestra diversidad no antagónica, que presione a construir un programa de gobierno radical y a realizar un ejercicio de gobierno, a actuar de acuerdo con lo que dice la mayoría consciente de su porvenir.
Para que las funciones de representación no se constituyan en herramientas del poder parten de la resignificación de valores sociales sustentados en la ética, la democracia y la razón como deconstructoras cualquier autoritarismo. Solo es representable lo que esta ausente. A las comunidades no se les puede sustituir, apenas podrían ser articulables con otras comunidades. La soberanía no es alienable en ninguna persona ni institución. La multitud reconoce referencias más por el carácter ético que por el simple ejercicio del poder. En su horizontalidad uno de sus instrumentos de organización serían las redes: redes de resistencia al capital. No es maleable sino autoconvocable por métodos de consenso. Su proposición organizativa no es una estructura vertical, es un correaje que no tiene centro rector ni decisorio, no tiene mando central ni jerarquías. La red debe ser todos los que resisten. El orden no se impone, se encuentra, se descubre, se teje. Esta proposición suena inadmisible para los burócratas del orden pero la creatividad social no nace de mecanismos de normalización disciplinaria.
Una evaluación histórica de la cuestión del poder en la lógica izquierdista de la tradición leninista y presente en las organizaciones de clase, colocó el poder en un lugar privilegiado: era un pensamiento que más que libertario buscaba la imposición de una nueva disciplina y un uniforme. El poder no sólo se planteó ante el enemigo de clase sino también en confrontación con lo que consideraron “sectores atrasados”, esto, en medio de un determinismo económico que impidió valorar, en algunas oportunidades, los procesos sociales y culturales, y como tal, nuestra diversidad como pueblo. Los procesos de trabajo eran subsumidos ontológicamente a la valorización del valor y los matices entre las relaciones sociales se resumían linealmente en la contradicción trabajo asalariado-capital, sin subvertir la visión autoritaria de la sociedad impuesta y practicada por el capital. Una lógica dominante frente a la dictadura burguesa fue la “dictadura del proletariado”. El poder no tenía que ser destruido sino conquistado. Un poder por el poder mismo.

Un movimiento cuando es complejo es más resistente a la cooptación y a la agresión y puede adaptarse sin traumas a los cambios. La lógica es ayudarlo a nacer resistiéndose a la tentación de dirigir y ser su “vanguardia representativa”. Podríamos acompañarlo, dialogar con respeto a su multitud, pero no actuar como Estado. Asumiendo la conciencia de ser diferente y radical, apelando al poder genuino y creativo de los seres humanos que buscan, con autonomía, configurar su vida social.
Estos nuevos planteamientos empiezan a perfilar una desmitificación de la toma del poder: cuestionan la existencia de un mundo organizado sobre la base de las relaciones de dominio. La democracia como está concebida por ellos sería su la negación misma. Ello supone la construcción, desde abajo, de un nuevo proyecto civilizatorio. Otras lógicas de razonar, donde lo colectivo sea un as de corazones. De no ser así, se repetirían los mismos errores que han signado la experiencia transicional socialista.
La relación Gobierno–Comunidad, es planteada de forma que se puedan resolver problemas de gobierno sin la participación de políticos profesionales. El problema está más acá, en el sector social de los gobernados, sin referencia de clase social, por múltiples motivos, y de cómo se relacionan los gobernantes con los gobernados.
En cuanto al Estado y al poder han dado varios elementos: “Lo que está en juego (...) es mantenerse como un movimiento independiente del Estado, de no ser absorbido por la lógica del Estado”, dicen los zapatistas. Pareciera un renacer de los movimientos anti-estatales bajo otras perspectivas. El problema no es tomar el poder sino desarrollar formas de articulación política que obligarían a los que detentan los cargos estatales a obedecer al pueblo y en la medida en que la organización esté bien desarrollada, la separación entre Estado y sociedad quedaría superada y el Estado efectivamente abolido o con roles meramente administrativos, un Estado mínimo, pero comunal.
El Estado es visto como una fetichación de las relaciones sociales que reproduce la instrumentalidad del poder de diferentes formas. Al ser un engendro de la propiedad privada nada tiene de neutral. No se trata de adoptarlo ni buscar en él esperanzas anticapitalistas. Bajo su sombra los sujetos son marcados, formados y dañados por su anti-natura. El funcionario se deshumaniza por el despliegue de su poder instrumental; en él la dignidad pasa a ser una metáfora vacía. Las luchas sociales dirigidas desde allí son llevadas a cabo por sujetos enajenados y dañados por este ogro de la filantropía, la vanidad y la corrupción. No es posible combatir el status quo con sus propias armas y salir incólume y airoso. El sujeto se acostumbra al ejercicio de privilegios y no tendrá fuerza ni convencimiento para el cambio. Sus privilegios, como Ciudadano de primera, lo harán comportarse como los enemigos que criticaba. Hay que ganar la batalla de las ideas, tener audacia para superar la ortodoxia y extirpar la alienación existente de los representados en los representantes.
Aunque los detalles no son claros y no lo pueden ser, ya que sólo se pueden desarrollar en el transcurso de la lucha, el punto central es que el foco de la lucha revolucionaria se desplaza del qué al cómo de la política. Del por qué y el para quién. El problema no es elaborar un programa diciendo lo que haría el gobierno revolucionario, la cuestión está en el cómo articular las dignidades en diferentes formas de lucha y en una forma de organización social basadas en el reconocimiento de la dignidad. Sólo la articulación de las dignidades puede decidir qué debería hacerse: una sociedad soberana se tiene que determinar a sí misma. Una sociedad auto-creativa se debería auto-emancipar. “No es necesario conquistar el mundo. Basta que lo hagamos de nuevo”, dicen.
Resistencia y poder paralelo parecen intrínsecos en estos discursos. La resistencia, por definición no puede ser un partido: no está hecha para gobernar a su vez, sino para ... resistir. Las necesidades siempre serán crecientes y cada sociedad naciente ya nace con sus contradicciones. La lucha siempre será perenne. La revolución en este esquema sólo se puede concebir como la unificación acumulativa de las dignidades, la acumulación de luchas, la negativa de la humanidad a las degradaciones. Esto implica un concepto más abierto de la revolución: la acumulación de las luchas no se deja programar ni predecir. Es la construcción progresiva de la autonomía bajo una resistencia sin tiempo. Revolución en la revolución, dirian otros.
Ahora, ¿qué forma podría tomar? ¿Cómo podría conducir a la abolición del capitalismo la unificación acumulativa de las dignidades? No está claro, porque se trata de un proceso auto-creativo, una utopía abierta a diferentes posibilidades. No solamente es una cuestión de la claridad de las metas del futuro, sino más bien de la fuerza con la cual esas formas (sobre todo el Estado), que reproducen las relaciones sociales del capitalismo, son rechazadas en el presente. Busca reinventar una organización que transgreda el antiguo orden que hace ver normal la explotación. Se trata de inventar saltando la clasificación y la etiqueta, articulando redes que vayan tejiendo otro modelo de vida y un modo de desarrollo propio y consensuado.
UN DÍA COMO HOY, HACE 214 AÑOS, ONDEÓ POR VEZ PRIMERA EN TIERRA FIRME, EN LA VELA DE CORO NUESTRO PABELLÓN NACIONAL...
Por Festino Bramantis

"Y DIGO CON MI CANTO, LO QUE YO APRENDÍ EN LA ESCUELA: ¡BANDERA DE VENEZUELA PORQUE YO TE QUIERO TANTO!"

SIRVA LA IMAGEN DE NUESTRO COMANDANTE ETERNO HUGO CHÁVEZ BESANDO EL SÍMBOLO DE NUESTRO FUEGO SAGRADO PARA CELEBRAR EL DÍA DE NUESTRA BANDERA NACIONAL, SÍMBOLO SUPREMO CARGADO DE SACRIFICIOS, SANGRE DERRAMADA DE QUIENES LO DIERON TODO POR LA LIBERTAD E INDEPENDENCIA DE NUESTRA AMADA PATRIA.
EN CORO, RODEADO DE ENORMES TENSIONES Y CRUENTOS ENFRENTAMIENTOS, FUE ENARBOLADA POR VEZ PRIMERA EN TIERRA FIRME POR EL PRECURSOR DE LA INDEPENDENCIA EL GENERALÍSIMO FRANCISCO DE MIRANDA JUNTO A SU EXPEDICIÓN LIBERTADORA, EL 3 DE AGOSTO DE 1806.
NUESTRA BANDERA RECOGE POR Y PARA SIEMPRE EL HONOR Y LA GLORIA QUE TODAS LAS GENERACIOCIONES PRESENTES Y POR VENIR, ¡AGRADECIDAS! LE HAN DE BRINDAR A NUESTROS LIBERTADORAS Y LIBERTADORES.
¡FELIZ DÍA, PATRIA NUESTRA!
MIRARTE ES HONRAR A TODOS NUESTROS HÉROES Y HEROÍNAS, A NUESTRO PUEBLO QUE SIGUE EN PIE DE LUCHA CABALGANDO CON LA FRENTE EN ALTO... DEFENDIÉNDONOS DE LOS QUE AÚN OSAN PRETENDER MANCILLAR NUESTRA SOBERANÍA NACIONAL...
BANDERA DE VENEZUELA, SELLADA ESTÁS EN EL CORAZÓN DE LA PATRIA, ¡LA LUCHA SIGUE!

domingo, 2 de agosto de 2020

Agresiones de EE.UU. y Colombia signan la semana en Venezuela

Caracas, 1 ago (Prensa Latina) El saqueo del consulado de Venezuela en Bogotá y las amenazas del secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, contra el presidente constitucional, Nicolás Maduro, signaron el panorama de la nación suramericana esta semana.
El pasado lunes el Gobierno de Venezuela denunció ante la comunidad internacional el saqueo y vandalización de que fue objeto su sede consular en Bogotá, Colombia.
En un comunicado oficial la cancillería de este país señaló que ‘el Gobierno colombiano incurre en flagrante violación de los artículos 22 y 25 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, al permitir, por acción u omisión, la ocupación ilegal de nuestra sede consular en Bogotá’.
Tras la denuncia el Gobierno bolivariano acotó que Colombia sería responsable por la pérdida o violación de los bienes, archivos y documentos, conforme a lo establecido en el artículo 24 de la Convención de Viena.
Sin embargo tres días después de hacerse público el hecho, el ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Arreaza, informó que la cancillería colombiana continuaba sin responder la nota verbal de denuncia presentada por Venezuela.
Arreaza ratificó además que su país elevará ante el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, la denuncia sobre los recientes actos de vandalismo y saqueo contra su consulado.
‘Una vez más se agrede a Venezuela por acción u omisión, el Estado colombiano viola de manera flagrante la Convención de Viena, incumpliendo los artículos 22 y 45 de este pacto entre las naciones’, aseguró.
En tanto, desde Whashington las amenazas continúan subiendo de tono, al punto que el secretario de Estado aseguró en una audiencia de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, que la administración de Donald Trump no está dispuesta a dialogar con Venezuela a no ser la salida de Maduro del poder.
Al respecto el jefe de la diplomacia venezolana puntualizó, ‘parece que el secretario Pompeo vive un poco desconectado de la realidad. No se ha dado cuenta que los que deben ir preparando su partida del gobierno de ese país y planificando una transición, son precisamente él y su jefe, Trump’.
En medio de todas esas presiones foráneas la nación suramericana adopta todas las medidas necesarias para contener la propagación de la Covid-19, cuyo número de contagios aumentó exponencialmente en las últimás semanas, llegando a la cifra total de 18 mil 574 casos.
agp/ycv
CON POEMA INCORPORADO, DISFRUTEN DE LA INVITACIÓN A LA GRAN BIENAL DE BARINAS, A LA QUE NOS INVITA EL POETA CARLOS ANGULO DESDE GUATEMALA.


El salario digno Vs desigualdad y depauperización salarial 
( pobreza laboral y pandemia )
La pobreza laboral es una problemática que afecta a todos los trabajadores y trabajadoras que no cuentan con los ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas a pesar de contar con un trabajo formal. Esta situación perjudica principalmente a los jóvenes, ya que el ingreso promedio que percibe este sector de la población se encuentra por debajo de la línea de bienestar en la mayoría de los casos, esto dificulta el aumento de su calidad de vida e impide el crecimiento económico del país. La pobreza humana, queremos ubicarnos en el plano de explicación que considera a la pobreza como la falta de ingresos suficientes que impide a las familias satisfacer sus necesidades básicas, como alimentación, vestido, vivienda, salud y educación, así como su influencia limitante en el proceso de aprendizaje de conocimientos y habilidades que conducen al desarrollo del ser humano. En esta concepción es donde actualmente están inmersos los diferentes programas gubernamentales que buscan mitigar la pobreza, y donde se generan los nuevos ajustes que tratan de hacer más eficientes las políticas públicas para disminuir este problema social en el medio rural y urbano.
Es necesario señalar que este intento por contrarrestar la pobreza de ingreso aún es insuficiente, y provoca que sea menos posible alcanzar el florecimiento humano, si primero no se satisfacen las necesidades básicas de cada persona, para después pensar en una realización de forma íntegra y esencial del ser humano. Al hablar del salario digno debemos partir de la premisa que constitucionalmente el Estado Venezolano, es definido como un Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia, Art. 2 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en lo sucesivo CRBV, y dentro de lo social se encuentran inmersas las relaciones laborales y todas las instituciones que las rigen tanto en el sector público como en el sector privado.Es por este carácter social que al desarrollarse los derechos sociales en el Art. 91 de la CRBV, se le otorga rango constitucional al salario, estableciéndose que el mismo debe ser digno, inembargable y mínimo vital. Contextualizando esto en las relaciones laborales actuales, se puede decir que salario digno y salario mínimo vital no siempre están alineados, pues por salario mínimo debe entenderse la remuneración que es suficiente para que el trabajador y su grupo familiar vivan con dignidad, esto es que puedan cubrir sus necesidades básicas tanto materiales, sociales e intelectuales, lo que significa compra de bienes y servicios, acceder a esparcimiento o turismo, y poder costear actividades de desarrollo intelectual que impliquen una inversión económica.
Salario mínimo vital es una garantía que tienen los trabajadores tanto del sector público como del sector privado que el Estado Venezolano ajustará anualmente su remuneración tomando como una de las referencias el costo de la canasta básica, siguiendo el procedimiento y forma establecido en la Ley, es decir, el salario mínimo vital, es manejado única y exclusivamente por el Estado Venezolano (Art. 111 de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras).Este manejo se encuentra concentrado en el Ejecutivo Nacional, el cual podrá vía decreto presidencial aumentar el salario y tomar las medidas que estime necesarias para proteger el poder adquisitivo de los trabajadores.A tal efecto podrá hacer consultas y oír opiniones de las distintas organizaciones sindicales, decretar aumentos por categoría de trabajadores, por regiones geográficas, por ramas de actividad e incluso acordar que los aumentos de salario puedan imputarse a tres meses antes de la vigencia del decreto y a los convenidos para ser ejecutados dentro de los tres meses posteriores a la vigencia del decreto.Sin embargo, es una realidad absoluta que las relaciones laborales son bilaterales –empleador-trabajador- y que el Estado es un tercero garante que solo debería intervenir para establecer condiciones mínimas o equilibrar diferencias muy marcadas, por lo que en definitiva hoy en día la realidad económica y social permite que los actores principales de las relaciones laborales nos reinventemos y creemos un abanico de nuevas formas de remuneración laboral o compensaciones adaptadas a este nuevo contexto, que incluso pueden ir acompañadas por una modificación de la jornada de trabajo o de la clásica de prestación de servicio, pasando de presencial a virtual. La crisis , el bloqueo económico ha perjudicado las rentas salariales No solo se reduce el salario real sino que también lo hace el monetario para el conjunto de los trabajadores. Ello implica una importante pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.Pero, ¿cuáles han sido las causas de esta evolución salarial? Es obvio que el retroceso de la actividad económica y la reducción de la inflación desde el inicio de la crisis han influido. Pero, sobre todo, porque el deterioro de la actividad económica ha ido acompañado de una importante destrucción de empleo (casi 3,2 millones desde el inicio de la crisis) y de un fortísimo aumento del paro por el covid 19 o pandemia (más de 3,6 millones de personas paradas más), lo que ha supuesto una merma de la capacidad negociadora de los trabajadores y de sus representantes sindicales.La pandemia del COVID-19 marca una tendencia clara dentro las empresas privadas venezolanas: los sueldos congelados. Ni aumentos salariales individuales, ni bonificaciones extras por productividad, ni mucho menos incrementos para la plantilla completa de trabajadores. Todo aquello que suene a ajuste salarial en las compañías privadas parece en pausa desde mediados de marzo pasado, cuando empezó la cuarentena nacional para prevenir los contagios del nuevo coronavirus.“En estos cinco meses de la pandemia, incluyendo el mes julio, la mayoría de las empresas no efectuaron ninguna estrategia de incremento salarial. Una de las leyes universales no escritas que rigen la buena salud de toda economía es que los salarios no pueden ser aumentados si no hay un incremento de la tasa de productividad laboral y, consecuentemente, un aumento de la producción y los servicios disponibles para el consumo.Todo aumento de la masa de dinero en circulación eleva la demanda de bienes y servicios. Si mayores salarios no van de la mano de más producción nacional y más importaciones de alimentos y bienes de consumo, forzosamente sobreviene la inflación, los precios se disparan y en breve tiempo devoran por completo los aumentos de salarios. creando un caos económico.
El trabajo, hecho social, debe gozar de la protección del Estado. Los derechos laborales son irrenunciables. Toda acción que implique renuncia o menoscabo de estos derechos es nulo de nulidad absoluta. Según nuestra constitución el Estado debe garantizar un salario mínimo vital ajustado cada año, uno de los parámetros es la canasta básica, considerando que el 95% de los venezolanos somos asalariados.
Un salario mínimo insoslayable permite garantizar el proyecto de justicia social, núcleo de un proyecto nacionalista y soberanista, opuesto a la violenta acumulación del capital que disminuye y fracciona los trabajadores.
Si algún derecho ha sido afectado en esta guerra sin cuartel ha sido percibir un salario digno. La revolución está obligada constitucionalmente a garantizar un régimen de justicia salarial alejado de las prácticas de hiperexplotación capitalista, a proteger los ingresos de los trabajadores venezolanos.
El primer impulso para recuperar la revolución debe comenzar con la justicia salarial, aislar a los que asumen que el salario ajustado a la canasta básica es inadecuado para los “equilibrios macroecónomicos”, receta con tufo neoliberal, así como garantizar niveles de consumo e intercambios con salarios adecuados y justos que nos protejan de la bomba de destrucción social de la hiperinflación.
No podemos bajo ninguna circunstancia permitir que los poderes salvajes del capitalismo derroten nuestro modelo social ni seguir perdiendo tiempo en programas de ajustes inadecuados e inconstitucionales, actuemos a favor de quienes hoy son los más afectados en esta guerra criminal, y su derecho irrenunciable a un salario vital y justo, garante de condiciones materiales, morales, espirituales e intelectuales de autovaloración ciudadana. Estas pequeñas derrotas conducen a la entropía política
Venezuela fue según Maria Alejandra Díaz una sustracción, cuando la clase trabajadora y los ciudadanos, a través de la concreción constituyente, se empoderaron de la soberanía sobre las riquezas en una acción, expresada en su justa y equitativa redistribución, política salarial progresiva y digna. Evitar que el salario se siga convirtiendo en sal y agua es obligatorio para nuestro Estado democrático, Social de Derecho y de Justicia.
¿Cuál es el principal deber del revolucionario? “¡Trabajar!”) DEJEMOS a un lados las discusiones estériles
Si queremos un futuro mejor para nuestra familia, si queremos tener más casas, más fábricas, más caminos, más ropa, más zapatos, más alimentos, más pescado, más carne, más aves, más huevos, más leche, más arroz, más frIjoles, más de todos esos artículos, más que la Bolsa CLAP ¿qué vamos a hacer? ¿Vamos a esperar que lo produzcan para nosotros? ¡Eso lo tenemos que producir nosotros!
Si queremos más, ¿qué necesitamos? ¡Trabajar!
La actitud de los obreros frente al trabajo. El trabajo no es un castigo, el trabajo es una función honrosa y digna para cada hombre y para cada mujer. El trabajo creador, el trabajo que no es víctima de la explotación, el trabajo para beneficio del trabajador y para beneficio del pueblo, es la función más honrosa que puede tener el hombre.
El pan que se come no sabrá agradable si no es pan que se gana con el trabajo; el pan más agradable es el pan que se gana con el trabajo.
Por eso, el trabajo es lo que distingue al hombre de los animales, porque los animales viven de lo que les da la naturaleza; el hombre vive de lo que produce, en lucha, transformando a la naturaleza, explotando a la naturaleza, y todo el desarrollo del hombre fue impulsado por el trabajo. ¡El trabajo ha sido el gran maestro de la humanidad, el gran propulsor de la humanidad! y por eso el hombre domina cada vez más la naturaleza, gracias a la experiencia que fue adquiriendo a través de miles de años. Y el hombre llegará a producir tanto cuanto necesita para vivir decorosamente y nuestra Revolución debe ayudará a nuestro pueblo a tener satisfechas todas sus necesidades, cuando nuestro pueblo sea un pueblo de trabajadores, cuando nuestro pueblo tenga las máquinas y las industrias suficientes y no la burguesía parasitaria especulativa , cuando nuestro pueblo tenga la capacitación técnica necesaria con CPT , Sindicatos, Federaciones y Centrales de Trabajadores, Trabajadoras Clasista .
Hay que luchar contra todos esos errores, luchar contra el burocratismo,y la Corrupción e Investigar siempre dónde están las fallas de organización. Y es deber de las masas luchar porque se trabaje y porque se rinda, porque la única solución a nuestras necesidades, la única solución a nuestras escaseces, es nuestro trabajo.,
Nuestro pueblo tendrá todo lo que sea capaz de producir; lo que seamos capaces de producir no nos lo quitará nadie, lo que seamos capaces de producir será para nosotros, lo que seamos capaces de producir será lo que tengamos. Y no tendremos lo que en nuestra tierra , lo que con nuestros recursos naturales si no somos capaces de producir.
Hoy lo más que se puede hacer es repartir bien lo que tenemos; pero no podemos repartir lo que no tenemos. antes ese terrible y criminal bloqueo.

Venezuela supera los 19 mil contagios y 169 muertos por COVID-19

jorge rodríguez
Venezuela contabiliza en las últimas 24 horas 869 casos positivos y 5 fallecimientos por COVID-19. La cifra más alta desde que se inició la cuarentena en el país.
La información la dio a conocer Jorge Rodríguez vía telefónica, al detallar 834 son de transmisión comunitaria y 35 importados.
En referencia a los casos de transmisión comunitaria, dijo que 336 casos se ubican en el Distrito Capital;  143 en Miranda;  132 Zulia, Bolívar; 44 Monagas, 29 La Guaira;24 Yaracuy; 22 Carabobo, las entidades coon mayor números de casos positivos.
Las parroquias caraqueñas más afectadas por la pandemia sonEl Valle 55; Catia 45; Antimano 21; Santa Rosalía 19; Coche 16; El Recreo 16; y San José 15.
Se contabilizan un total de 19443 casos confirmados y  169 fallecidos, también la cifra más alta de decesos registrada en el país.

Tocuyanos recuerdan el terremoto ocurrido hace 70 años. Todo fue incertidumbre y dolor por la ciudad caída


Lo ocurrido el 3 de agosto de 1950 en El Tocuyo fue una catástrofe, pero no son pocos los que consideran que la mayor tragedia fue la política del concreto que impuso la dictadura de Marco Pérez Jiménez. El gobierno nacional trajo un grupo de inmigrantes de Italia, España y  Portugal para que se encargaran de levantar las casas provisionales para alojar a la población que le pusieron como nombre las barracas de Miraflores.
Estaban construidas por láminas de zinc y de cartón piedra. Allí fue alojado parte del pueblo que vio nacer a esta ciudad. Ya gran parte de la ciudadanía se había marchado para las ciudades vecinas donde tenían familiares cercanos.
Lo anterior lo dijo el profesor Orlando Mendoza Peraza, al ser consultado sobre los 70 años del terremoto de El Tocuyo, que causó la muerte de 15 personas y destruyó las casas coloniales- hoy apenas quedan vestigios- junto a la mayoría de los templos que dieron tanto renombre e identificación a la ciudad.


Para 1950 existían los templos: La Concepción, San Francisco, Santo Domingo, Santa Ana, San Juan y La Balvanera. Belén templo y antiguo hospital real de El Tocuyo, construido el 18 de abril de 1625, el primero de Venezuela- ya estaba convertido en ruinas, mencionó.
Esa ciudad hermosa de Egidio Montesinos, de Lisandro Alvarado, Pio Tamayo, José Gil Fortoul, Roberto Montesinos, se prestaba a cumplir en 1945 su cuatricentenario, festejos, movimientos culturales se programaban. Todo el pueblo estaba en la celebración. Cinco años después de aquel grandioso acontecimiento, un día soleado, alumbrado por el sol que sale por el cerro el campano y de las aguas cantarinas de su río siente un movimiento telúrico. A las 5: y 45 ahí se caía la piedra angular del siglo XVI.
Explica Orlando Mendoza Peraza, que él vivió esa experiencia-nunca el pueblo se imaginaba esa hecatombe. La gente estaba tranquila aquella tarde del 3 de agosto de 1950. Salían de su trabajo y la costumbre de la cultura española se tomaba de cuatro a cinco de la tarde una taza de café con leche, acompañada de su acemita con toda la familia. De repente se sintió un movimiento fuerte, tenebroso que destruía a la ciudad fundadora de ciudades.
Esas viejas casonas de estirpe señorial con los jardines olorosos a jazmines y a reseda caían doblegadas por el movimiento telúrico. Aquel reloj que adornaba la torre de la bella iglesia de San Francisco se vino abajo y ya no daba las horas que pasaban al compás del tiempo. Sus siete templos unos destruidos y otros semi- destruidos, por eso ya no se podía decir: El Tocuyo Ciudad de los Siete Templos. Cabe destacar que esa tarde, en Quibor se realizaban los actos de su héroe Florencio Jiménez. Allí estaba el gobernador del estado Lara, el doctor Carlos Felices Cardot, quien con sus directores se vino rápidamente a El Tocuyo para observar lo que sucedió, relata, Mendoza.


Para la época se constituyó una junta pro-reconstrucción de El Tocuyo, presidida por el doctor José Rafael Colmenares Peraza, que cinco años antes había presidido la junta cuatricentenaria de la ciudad. La misma comenzó a luchar por levantar el pueblo colonial. Pero también se comentaba que había mucha gente aprovechándose del terremoto para obtener riquezas. Igualmente ingenieros y personal que tenían sus camiones no fueron utilizados para botar los escombros que las máquinas sacaban. La Junta envió cartas al gobierno nacional denunciando la situación pero  les hicieron caso omiso a la petición.
                Destacó Orlando Mendoza Peraza: Hoy a 70 años del terremoto de haber sufrido las embestidas del movimiento telúrico de 1.950, En El Tocuyo no tengamos a la ciudad con buen servicio de agua conducida a través de tuberías para sus barrios. Su Central hoy Pio Tamayo está en quiebra, ya no vemos sus chimenea echando humo hacía el firmamento ni menos su azúcar. Se ha ofrecido en múltiples oportunidades una Zona Industrial, pero eso se fue al olvido. Se prometió una Universidad, El Tocuyo fue pionero de la educación y la cultura por el Colegio La Concordia de don Egidio Montesinos y escasamente de esa casa de estudios superiores ofrecida solo tiene una escuela agroindustrial. También convertir al hospital de esta ciudad de tipo I  a tipo II para albergar a los enfermos del municipio y de otros lugares circunvecinos y eso se quedó en puro cuento, resaltó Orlando Mendoza Peraza.
Texto y fotos: Pedro Timaure

  EL MUNDO CAMBIARÁ, EL CORONAVIRUS LO LOGRARÁ. Desde que el mundo es mundo, los imperios con sus monarquías y con apoyo de las religiones, ...