lunes, 30 de octubre de 2017

Alan Woods, escritor británico, y su libro Bolchevismo, 
el camino de la revolución
“La URSS colapsó cuando no fue capaz de igualar los resultados del capitalismo”
En tiempos de tensiones nucleares, terrorismo global, auge de partidos xenófobos y desigualdades abismales, la historia ya no puede ser vista como un museo de ideas, afirma Woods. “Las clases dominantes tienen un miedo atroz a las revoluciones”, subraya.
Imagen: Jorge Larrosa

“El centenario de la Revolución Rusa amerita pasar en limpio las lecciones que este acontecimiento 
clave del siglo pasado dejó al mundo.  El mensaje que le dan a las nuevas generaciones es que 
las revoluciones terminan siempre mal. Cuando hablo de la Revolución Rusa no hablo de historia antigua,
 de un fósil. Estoy hablando de hoy. La Revolución Rusa es el futuro de la humanidad”, afirma Alan Woods, 
escritor e intelectual británico, quien presentó en Buenos Aires su libro Bolchevismo, el camino a la 
revolución y participó del congreso internacional sobre los cien años de la revolución de octubre que 
organizó la Universidad Nacional de Rosario.  
  Woods está encomendado a la tarea rescatar el legado de Lenin y Trotski
y de rebatir los argumentos de sus críticos. “Es el aniversario del
acontecimiento más importante en toda la historia.
Los economistas dicen
que la revolución de octubre no sirvió para nada.
La Rusia zarista era
un país atrasadísimo, más atrasado de lo que Pakistán puede estar hoy”,
sostiene en diálogo con PáginaI12. El pensador se pregunta también por
las promesas de paz y prosperidad que los defensores de la economía de
libre mercado hicieron tras la
desintegración de la Unión Soviética. “Nuestro gran poeta nacional,
 William Shakespeare, alguna vez escribió
que una rosa con otro nombre seguiría oliendo como una rosa.
 El capitalismo colapsó en 2008 y no hay paz
en el mundo. El terrorismo se expande como una epidemia medieval”, apunta.                       
–¿Cuál cree que es el mayor legado de la Revolución Rusa?
–Como marxista que soy, para mí la revolución de octubre fue el acontecimiento más grande de la historia,
en el sentido de que por primera vez, excepto la comuna de París, que fue algo breve, las masas, no la
gente instruida que podía devorarse los tres tomos de El Capital, sino millones de hombres y mujeres
comunes y corrientes, no organizados, instruidos solo por su instinto de clase, entran en la lucha y tumban
un régimen monstruoso, opresor, que había durado centenares de años. Y lo hicieron tan fácilmente como
un hombre quita un mosquito de su brazo. Eso es enormemente relevante para hoy, cuando el sistema
capitalista no hace más que causar guerras, destrucción, opresión y horrores sin fin para la humanidad.
La Revolución Rusa fue la más democrática y popular de la historia. 
–¿Por qué un proceso revolucionario como el bolchevique desembocó en un régimen dictatorial 
bajo Stalin?  
–Hoy por hoy hay una avalancha de mentiras y distorsiones. Se dice que no hubo revolución, que Lenin
y un grupito de conspiradores hicieron un golpe de Estado. Me gustaría conocer entonces la fórmula
mágica que permite a un pequeño grupo tomar el poder en un país con 150 millones de habitantes.
Pero la calumnia más grave es el intento de identificar el bolchevismo con el estalinismo. Son totalmente
antagónicos. Si tú me dices que el estalinismo es el producto del leninismo me tienes que decir por qué
Stalin tuvo que masacrar a todo el partido de Lenin. Todos los viejos bolcheviques fueron asesinados.
La razón de que la revolución se degenerara no tiene nada que ver con las ideas de Lenin y Trotski,
sino con el aislamiento de la revolución en condiciones de terrible atraso, que es la base del ascenso
de la burocracia estalinista, sobre todo después de la muerte de Lenin, cuando Trotski dirigía una
oposición de izquierda para defender las auténticas ideas de octubre. 
–¿En qué momento piensa que la Revolución perdió el rumbo y ya no pudo cumplir sus objetivos?
–Incluso temprano, en el año 1936, en su libro La revolución traicionada, Trotski predice que la burocracia
estalinista tarde o temprano iba a destruir la economía planificada. Y es justamente lo que pasó con el
colapso de la Unión Soviética bajo Gorbachov. La economía planificada al principio tuvo enormes éxitos,
transformando un país que era muy atrasado, semi feudal y analfabeto, en una potencia industrial de
primer orden de importancia. La historia no conoce ningún proceso de transformación tan dramático.
El problema es que una economía planificada necesita de la democracia, la democracia obrera, como
el cuerpo humano necesita del oxígeno. Es el avance de la burocracia lo que estrangula la economía
planificada, y eso se ve reflejado en una caída de la tasa de crecimiento. En los años 30 era de un 20
por ciento anual, algo increíble. Incluso después de la segunda guerra mundial era del 10 por ciento,
que sigue siendo increíble, con pleno empleo y sin inflación. Pero ya en los años 60 empieza un descenso
a menos del seis por ciento y bajo Brezhnev llega a cero. El marxismo dice que la base de todo progreso
es el crecimiento de las fuerzas productivas. Una vez que la Unión Soviética no fue capaz de obtener
los mismos resultados que el capitalismo, colapsó. Y tenía que colapsar. Luego vino la contrarrevolución
capitalista, que por cierto supuso un grave revés para el pueblo ruso.
–¿Qué consecuencias a largo plazo tuvo el colapso de la Unión Soviética?
–Lo que fracasó en la Unión Soviética no fue en ningún sentido el socialismo como lo entiende Marx,
Lenin o Trotski. Lo que fracasó fue un sistema burocrático y autoritario. En ese momento, cuando se
produjo el colapso, los defensores del capitalismo estaban eufóricos y hablaban del fin del socialismo,
del fin del comunismo. Francis Fukuyama hablaba del fin de la historia. Ellos preveían un futuro brillante
gracias al libre mercado. Han pasado 25 años y hoy podemos afirmar que no queda piedra sobre
piedra de esas predicciones. Al revés. En el 2008 la economía de libre mercado colapsó y diez años
después la burguesía todavía sigue luchando para salir de la crisis y no lo está logrando. ¿Y quiénes
pagan? Los obreros, la clase media, los desempleados, los pensionistas, los estudiantes, los enfermos.
Todo el mundo paga la colosal deuda del sistema capitalista. Ahí está el balance de los últimos diez años
del libre mercado.  
–Cada vez que se produce una crisis económica de grandes proporciones se suele hablar de la 
“crisis terminal del capitalismo”. Pero el sistema siempre logra dar una vuelta de tuerca. 
El triunfo de Donald Trump o el de Emmanuel Macron parecen responder a esta lógica. ¿A qué 
costo se da esta permanencia del capitalismo?
–No existe tal cosa como la crisis final del capitalismo. Si la clase obrera no derrumba al capitalismo
siempre van a encontrar la salida a cualquier crisis. Esa idea no explica nada sobre esta crisis concreta.
Si bien es cierto que el capitalismo tiene ciertos resortes para salir de una crisis, incluso de una crisis
profunda, el problema es que hoy esas soluciones están agotadas. Hay algo irónico en todo esto. Llevan
décadas diciéndonos que el Estado no tiene que participar, y en la actualidad la economía de libre
empresa solo existe debido a la intervención estatal. Lo único que han hecho en los últimos diez años
es transformar el gigantesco agujero negro de las finanzas privadas de las bancas en un enorme
agujero negro de las finanzas públicas, con recortes y ataques sobre el nivel de vida en todas partes.
Cuando surja la siguiente crisis, que está preparándose en mi opinión, ya no podrán recurrir a estos
recursos. Lo mismo que con el tipo de interés, que hoy en día está cercano a cero. Los capitalistas están
en una situación difícil. Y son muy pesimistas. 
–Usted pronostica una nueva crisis, y el escenario actual en Europa está marcado por el crecimiento 
de partidos de extrema derecha que demuestran ser electoralmente competitivos. ¿Qué podemos 
esperar de esa combinación?
–Bueno, en Francia Le Pen perdió. El problema es que hay una polarización a la derecha y a la izquierda.
En Gran Bretaña tienes el fenómeno de Jeremy Corbyn, y en España a Podemos. En Grecia surgió Syriza.
El problema es el colapso del centro que originó la actual situación de polarización. Es lo que pasa en
Alemania. Se esperaba lo que sucedió con Alternativa para Alemania, a costa de los socialdemócratas
y democristianos. Pero si juntas a la izquierda y a los verdes tienen más votos que Alternativa para Alemania.
–Pero no se trata de juntar votos, sino de la cantidad de personas que optaron por un partido 
xenófobo y racista y del hecho de que volviera la extrema derecha al Parlamento después de 70 años.
–Hay que ver de dónde vienen esos votos. Vienen de un colapso de los votos de los democristianos de
Merkel y de los socialdemócratas. El problema fundamental es que la gente está buscando desesperadamente
una salida de la crisis. Y en la medida en que la izquierda decepciona a la gente, se da un giro a la derecha.
También se da lo contrario. Es el caso de Corbyn, Bernie Sanders y Jean-Luc Mélenchon. 
–¿Cree que la extrema derecha está ganando la batalla por el electorado?
–Eso depende. El péndulo gira y lo que tenemos son giros violentos. En Francia, por ejemplo, el Partido
Socialista ganó las elecciones anteriores por una aplastante mayoría. Lo que pasa es que decepcionó
a la gente y eso preparó el ascenso de la derecha. Pero Le Pen perdió y Mélenchon ganó mucho. En el caso
de Syriza, por otro lado, lo que vemos son las limitaciones del reformismo de izquierda. La crisis es tan
profunda que no admite soluciones a medias. O bien la izquierda toma las medidas necesarias para
nacionalizar y expropiar a los banqueros o no hay ninguna solución. 
–Las tensiones entre Corea del Norte y Estados Unidos van en aumento. La guerra en Siria continúa. 
¿Considera que puede desa- tarse algún enfrentamiento mayor que involucre a otros países? 
–Una guerra mundial es algo totalmente descartado por un tema de balance de fuerzas. Corea del Norte es
un pequeño país pobre de Asia, es un pigmeo. Estados Unidos es el país más rico y potente de la historia.
Tiene muchas más armas nucleares que Corea del Norte y que el resto del mundo. Y sin embargo son
impotentes frente a Corea del Norte. ¿Qué pueden hacer? Militarmente no pueden hacer nada. Los
norcoreanos están constantemente provocando. Y todos hacen mucho ruido. Sobre todo Trump, que no
es el político más inteligente del mundo. Los norcoreanos se ríen de él. En Medio Oriente, Estados Unidos
sufrió una derrota. Los que mandan en Siria son los rusos y los iraníes. Aunque no les guste tienen que
aceptarlo. Lo mismo cuando Rusia ocupó Crimea. Hacen mucho ruido, muchas protestas. ¿Qué significa
eso en la práctica? Putin se metió Crimea en el bolsillo. Obama quiso intervenir en Siria y no pudo por la
oposición del pueblo, que está cansado de aventuras militares. Lo mismo pasó en Gran Bretaña.
La situación es complicada, pero los capitalistas no hacen guerras para divertirse. Hacen guerras para
conquistar mercados y esferas de influencia. Hoy es un juego muy arriesgado, más cuando hay armas
nucleares de por medio.  
–En América latina estamos viviendo un giro a la derecha después de una década de gobiernos 
de izquierda. ¿Cuánto hay de responsabilidad en esos proyectos y cuánto de agotamiento de un ciclo?
–Lo que dije sobre Grecia es aplicable a la Argentina. En la medida en que Cristina Kirchner decepcionó
a la gente, preparó el triunfo de Macri. Pero Macri no tiene mucho futuro, porque no tiene nada que ofrecer
al pueblo argentino. Lo mismo se puede decir de Brasil. Venezuela es un caso dramático. En Venezuela sí
había una revolución, de eso no hay dudas. Creo que Chávez quería hacer la revolución pero no sabía cómo.
Estaba rodeado de burócratas y reformistas. Yo le dije a Chávez, y lo repetí en mítines de masas y en la
televisión, que no se puede hacer una revolución a medias. Es decir, o la revolución termina con la burguesía,
los banqueros o los capitalistas o van a terminar ellos con la revolución. Lamentablemente, es la segunda
opción la que se está cumpliendo. 
–¿Cree realmente que hay una revolución en Venezuela?
–Había. Trotski explica que una revolución es una situación en la que las masas empiezan a participar
en la política y a tomar su destino en sus manos. Podrían haber tenido éxito en Venezuela. Pero otra vez
se trata de un problema de dirección. 
–¿Qué salió mal entonces?    
–En Venezuela se hicieron cosas interesantes. Hubo una reforma agraria parcial y se hicieron reformas
en la educación y la salud. Pero la cuestión central era la expropiación de los capitalistas, terratenientes
y banqueros. Eso no se hizo. Intentaron combinar economía planificada y economía de mercado, algo
imposible. Eso produjo una situación caótica, que favorece a la derecha y a la contrarrevolución. 
Tampoco ayuda ser un país dependiente del petróleo y no haber diversificado la producción. La caída
del precio del petróleo es un factor muy importante en la crisis. Pero también hay un sabotaje sistemático
por parte de los capitalistas y un caos generado por la economía de mercado. Las limitaciones del
reformismo son las que no permiten avanzar hacia un socialismo de verdad. 
–Cuba está en un proceso de reformas. ¿Hacia dónde va a llevar ese proceso la Revolución?  
–Socialismo en un solo país es imposible. Si no fue posible en Rusia o en China, cómo puede serlo en
una pequeña isla. Menos en una isla agarrada de los Estados Unidos. Los imperialistas norteamericanos
han sido muy cortos de visión, porque es el embargo el que ha fortalecido al régimen. La mejor forma de
derrotar la Revolución Cubana sería abrir el comercio y las inversiones, que fue la idea de Obama.
Con Trump es todo lo contrario. Cuba no puede existir sin la revolución socialista en América latina.
Si fracasa la revolución venezolana los cubanos la tienen muy difícil. 
–¿Son compatibles democracia y capitalismo?
–Obviamente son compatibles porque así ha sido durante mucho tiempo. Y desde el punto de vista
de la burguesía es el sistema más eficaz para controlar a la clase trabajadora. Lo que pasa es que
en la medida en que hay una amenaza de lucha de clases, todos los países restringen los derechos
cada vez más. Es inevitable que eso suceda. Están preparándose para un enfrentamiento serio.

¡ESTO ES PA´LOCOS! 

Maracuchos en Miami cuentan la pesadilla que viven en el imperio 

Maracuchos
Foto: Lechuguinos.com

Un par de Maracuchos en Miami cuentan sobre lo duro que es vivir en Estados Unidos y le piden a los venezolanos que no vayan


A través de un material audiovisual grabado de manera amateur por unos Maracuchos residentes de los Estados Unidos (no sabemos en que condición) y habitantes de la ciudad de Miami, se encargaron de dejar muy en claro lo desagradable que es vivir en el imperio yankee pues es un país de humillaciones y explotación absoluta incitando a quienes vivan en Venezuela se queden y ni se les ocurra ir tras el “Mard$8* sueño americano”.
“Quien co*6 de la madre se iba a imaginar que yo Gregorio Viloria me iba a venir pa´ esta remald$ci*n a bailar aquí como un mari(* y saludar, no chico no… Los mald!t*$ Estados Unidos, sueño mard%!0 americano de la verg@, quédense allá y que los parta Maduro del hambre, no vengan pa´esta verga”, fueron las palabras de este iracundo y muy opositor maracucho que aunque por lo visto odia al gobierno odia aun más a Trump y a su país explotador.

¡ESTO ES PA´LOCOS! Maracuchos en Miami cuentan la pesadilla que viven en el imperio (+VIDEO +NO VENGAN)

Maracuchos
Foto: Lechuguinos.com

Un par de Maracuchos en Miami cuentan sobre lo duro que es vivir en Estados Unidos y le piden a los venezolanos que no vayan


A través de un material audiovisual grabado de manera amateur por unos Maracuchos residentes de los Estados Unidos (no sabemos en que condición) y habitantes de la ciudad de Miami, se encargaron de dejar muy en claro lo desagradable que es vivir en el imperio yankee pues es un país de humillaciones y explotación absoluta incitando a quienes vivan en Venezuela se queden y ni se les ocurra ir tras el “Mard$8* sueño americano”.
“Quien co*6 de la madre se iba a imaginar que yo Gregorio Viloria me iba a venir pa´ esta remald$ci*n a bailar aquí como un mari(* y saludar, no chico no… Los mald!t*$ Estados Unidos, sueño mard%!0 americano de la verg@, quédense allá y que los parta Maduro del hambre, no vengan pa´esta verga”, fueron las palabras de este iracundo y muy opositor maracucho que aunque por lo visto odia al gobierno odia aun más a Trump y a su país explotador.

domingo, 29 de octubre de 2017

La “sosobra” que tenía Pedro Carreño 

el 12 de Abril de 2002

En las filas, o mejor dicho en la cúpula del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), existen varios personajes siniestros. Uno de ellos es Pedro Carreño, quien junto con Francisco Ameliach son los máximos panegíricos del ala ultranazista del madurismo, es decir, los “seres” más arrastrados que tiene Diosdado Cabello en materia de abusos, tropelías y cualquier vagabundería política.

Lo primero que tenemos que hablar de Pedro Carreño es que representa un ser con la más completa ignorancia lingüística y semántica, al punto que llega a escribir “sosobra”¹ por zozobra, es decir, dos errores ortográficos en una sola palabra, y uno se pregunta ¿Cómo es que semejante individuo llega a ser “ministro”, diputado o “constituyente”? La respuesta es clara. En este país sólo hay que guindarse de los testículos del poder para acceder a cualquier función con los máximos méritos posibles, sin que ello implique una mínima condición del conocimiento y menos revolucionaria.

Ignoro cuál será el atajaperros que tendrá Isaías Rodríguez con Pedro Carreño, pero queda en evidencia que la salida del primero de la segunda vicepresidencia de la “constituyente” es una obra, por no decir una orden de Diosdado Cabello, quien tras bastidores controla todas las decisiones que desde allí se emanan. Lamentablemente, para Isaías Rodríguez, su sinceridad por tratar de emplazar a ese adefesio político del cual forma parte, porque se ocupe de la materia económica, terminó por pasarle factura desde la cúpula del madurismo, y esa cúpula esta infestada de individuos a quienes no les importa seguir hundiendo al país en la peor crisis de su historia, con tal de someternos como pueblo a una brutal dependencia del gobierno, pensando que con ello, podrán eternizarse en el poder, probablemente ignorando, que cuando explote la bomba de tiempo social, aquí ni ellos como cúpula se salvarán de los destrozos y el exterminio que los convertirá en cenizas políticas, porque cuando corra la sangre de un pueblo, esa no podrá detenerse ni sobre quien se encuentre protegido con la más fuerte de las corazas antibalísticas y antinucleares.

En tal sentido, cuando Isaías Rodríguez, quien nadie puede negar su rol protagónico aquel 12 de abril de 2002 en el retorno de Hugo Chávez al poder, le pregunta a Pedro Carreño ¿Dónde estaba ese día? Vía Twitter, porque al parecer las comunicaciones in situ están sujetas a un proceso similar de coitus interruptus, pues no queda más remedio que aceptar que al susodicho militar le dijeron de manera directa, o indirecta, que estaba en la retaguardia, o sea, al igual que Diosdado Cabello (quien apareció el 13 de abril), y no nombremos a Ameliach, con semejante interrogante ha desnudado que la valentía que tiene Carreño sólo le queda envuelta por sus trajes, corbatas y colonias europeas, que es al fin y al cabo, lo que siempre lleva en la vanguardia de sus apariciones. Verbigracia, en estas casi dos décadas de “revolución”, Carreño no tiene ni un artículo de opinión que mostrar, menos un discurso y para qué vamos a pedirle algún aporte esencial en el plano político o económico, aunque sus intervenciones con palabras grotescas deben encabezar junto con las mediocridades que se destilan desde una “hojilla que ya no corta” y unos malandros del lenguaje”, uno de ellos por cierto ahora “constituyente”, quien con su lenguaje, también “prostituye” a las periodistas con la magia de su inexorable lengua.


La “sosobra” que tenía Pedro Carreño el 12 de abril de 2002, es la misma zozobra que tiene la población ante el hambre que nos atosiga y nos aniquila como sociedad, porque esa “constituyente”, sólo vino a cumplir un fin político violando la Constitución, delitos sobre los cuales, ningún “constituyente”, aunque mañana alegue que eran órdenes de la cúpula madurista del neoestalinismo, el neonazismo o el neofascismo, los salvarán de la realidad que marcará nuestra historia hacia el cauce en el reencuentro de la auténtica democracia bolivariana. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.

MESA REDONDA PARA EL DEBATE # 13
Cada Jueves nos sorprende el desarrollo dinámico de este programa, Rafael Vásquez suele decir; "¡este es el mejor programa que hemos hecho!" y así sucesivamente todas las semanas la misma frase, en realidad nos quedamos perplejos ante el desarrollo sorpresivo de esta "Mesa" que disfrutamos con los imprevistos y hasta las equivocaciones parecieran salir de un libreto prefabricado a juzgar por lo que nos ocurrió este Jueves pasado que, con tres diferentes invitados tocando tres temas distintos entre si, acabamos por amalgamarlo y sintonizarlo de tal forma, que termina imbricado en un final maravilloso con una sincronización perfecta.
Karllen Cordero Ordoñez nos dio una clase magistral sobre el "Informe final 1958 - 1998 Comisión por la Justicia y la verdad" que nos recrea la terrible represión de esos cuarenta años en que los gobiernos de la IV República se dedicaron a la tortura, desapariciones y asesinatos en esas dolorosas cuatro décadas en un informe nutrido y bien detallado que fue preparado por un grupo de personas dirigidos por el Ministerio Público.
Pablito Maldonado nos diserta e informa sobre el maravilloso espectáculo que se presentará este jueves 2 de Noviembre en el Teatro Juáres; "Por un mismo canto...ORIGINARIO" , lo que viene a ser un gran homenaje a los eternos representantes del "Canto Necesario" Violeta Parra, Víctor Jara y nuestro Ali Primera quienes serán recreados en las voces de las agrupaciones Cantaguaro, Araucara, el trovador Agua Salá, el poeta Neybis Bracho y como maestro de ceremonias nuestro Carlos Ricardo Cisterna.
La sorpresa de esta velada radial fue la entrevista al poeta Wilmer Peraza primera que se le hace como el nuevo presidente de CONCULTURA, cargo con el que fue distinguido por la nueva gobernadora del Estado, el camarada Wilmer Peraza nos puso al tanto de sus planes para el resurgimiento de la cultura popular bajo su dirección, por nuestra parte le deseamos éxitos en su gestión.
Algunas fotos al pie de esta nota del programa radial.
Manolo Silva

sábado, 28 de octubre de 2017

¡Cuerda de inútiles!

Tatiana Gabaldón Martí
Que les parece lo de Isaias Rodríguez? 


a lo mejor yo esté equivocada, pero que pelón de bol.... al no permitir críticas de los propios revolucionarios. Pedro Carreño no tiene moral para criticar a ese hombre que por demás tiene una trayectoria revolucionaria de larga data, que muchos envidian, me atrevo a decir sin temor a equivocarme, que si siguen con esa prepotencia y no aceptan criticas, ni propuestas para mejorar y avanzar, para donde vamos es directo al despeñadero. Corríjanme si estoy pelada hermanos Silva. Estoy preocupada y temerosa.
No hay texto alternativo automático disponible.

El Filo Editorial Si lo pensamos mejor, el problema real no es la diatriba que surge después del “choque” entre un hombre como Isaías y él personaje que de un tirón objeta la crítica y la demanda del pueblo chavista con una irascibilidad muy característica y muy propia de sus intervenciones pasadas y presumo que futuras. El problema real, y que si se mantiene en el tapete, es la falta absoluta de acciones y medidas contundentes que nos hagan pensar que la comisión económica de la asamblea constituyente está cumpliendo con su trabajo, los días pasan y el común de la gente espera expectante que de allí salga “algo”, por lo menos una medida, y sí no, por lo menos que nos digan de una buena y puñetera vez de la manera más clara posible por qué no se toman.
La madre, o el padre de familia que hoy mismo salió al mercado para comprar la carne que supuestamente iba a estar por debajo del precio especulativo, se encontró con la desagradable sorpresa de no encontrarla, se desapareció, se esfumó, entonces es allí donde ese padre, o esa madre, se pregunta lo que todos nos preguntamos, ¿repentinamente las vacas dejaron de parir?, ¿será que llegó un platillo volador y se las llevó al,espacio sideral?, luego hacen un ejercicio de imaginación anti guerra económica de lo más elemental en medio de su “ignorancia”, ¿pa’ qué coño está la ANC?, ¿pa’ qué carrizo está el gobierno, y la conjunción ejército pueblo, y los consejos comunales, y las milicias a buscar el ganado que evidentemente están guardando para joder al pueblo?, ¿cuándo coño se pronuncian y nos dan la orden?. Esa es la realidad, lo demás es otro nivel, el de la dialéctica barata y estéril, el político de bajonazos, el de las descalificaciones, traidor, tonto útil, salta talanquera, incendiario, y, huebonadas por el estilo. La madre y el padre que tiene bocas en la casa que mantener no anda en esas bajas pasiones, necesita la verdad.

  EL MUNDO CAMBIARÁ, EL CORONAVIRUS LO LOGRARÁ. Desde que el mundo es mundo, los imperios con sus monarquías y con apoyo de las religiones, ...